domingo, 18 de abril de 2010

Lo que he perdido en muchos años, y temo seguiré perdiendo...


Abrazos y besos por sorpresa, por la espalda...

... más abrazos, más besos, caricias. Recibir y dar...

... alegría por estar con alguien que no me acabo de creer que existe, es real y está a mi lado...

... confianza plena en ella, en su fuerza, cariño y carácter...

... voz femenina animosa y susurrante, de boca cercana...

... expresar y recibir abiertamente sugerencias atrevidas...

... asombrarme por todo cuanto siento, por experimentar sensaciones olvidadas...

... entre ellas beber del fresón perlado que rezuma más cuanto más se demanda...

... demostrar de lo que soy capaz como hombre, de hasta qué punto puedo entregarme y contenerme...

... conversaciones íntimas: apreciaciones, metáforas, conclusiones, bromas, risas, lágrimas, gestos, miradas, decisiones espontáneas...

...ofrecer generosamente lo más valioso que poseo y retirar discretamente aquello que puede hacer daño...

...preguntar de vez en cuando por su estado, y confiar en no causar dolor...

...caricias íntimas. Deseo, pasión, cosquillas, piel de gallina, olores corporales, sudores mezclados, sabores dúctiles y significativos, mordiscos, arañazos...

...romper las barreras del sonido y de la luz...

...respiración ajena en reposo sobre mí...


... todo esto es lo que he comprobado recientemente que me pierdo. Sin remedio. Como agua de lluvia.

2 comentarios:

  1. No entiendo cómo puedes disfrutarlo tanto y darlo por perdido...

    Un beso

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  2. Lluna, cuando se está privado de algo maravilloso y se disfruta por primera vez en muchos años, es cuando más patente es el contraste, cuando más se nota, sobre todo a partir de ese momento tan especial.

    Se echa mucho de menos, y nunca se tendrá bastante para resarcirse.

    Dos besos para tí.

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