jueves, 20 de mayo de 2010

APOYO AL Sr. JUEZ BALTASAR GARZÓN - 2.

Después de dejar pasar unos días del enfado y el despecho que me generaron en su día este suceso, he comprendido que, por el momento, es mejor para mis modestas perspectivas preservar mi anonimato, pues ahora tendría mucho que perder.

No obstante, he reflexionado sobre las circunstancias que me han movido a tomarme tan a pecho algo así. Y he llegado a unas inquietantes conclusiones, que deseo compartir con quien me lea.

La derecha española lleva ya muchos años metiendo la zarpa en asuntos de la vida pública y demostrando cada vez más la auténtica madera de la que está hecha: Aznar, Camps, Costa, Aguirre, Jaume Matas, Fabra, Barberá y Díaz Ferrán, por nombrar algunas figuras concretas; en lo ideológico, privatización de recursos y empresas públicas, vinculación directa con el ultracatolicismo y su "bestia negra", los sacerdotes pederastas; gestiones desastrosas en Valencia y Madrid, vinculaciones nada disimuladas con la extrema derecha española (Falange y Manos Limpias, cuyo equivalente sería que el PSOE se apoya en la siniestra izquierda radical vasca, algo que nunca se dará), los desatinos de la crisis económica provocada por los banqueros, especuladores de bolsa y otros manipuladores particulares de grandes cantidades de dinero (el "capital"), más en la línea de pensamiento y concordancia ideológica del Partido Popular y todos sus satélites que en la izquierda... ¡y todo desde la oposición!

Y esto creo que no sólo me hastía a mí, sino también a mucha gente a lo largo y lo ancho del país. Unos cuantos escándalos que en principio debían suponerse hechos aislados, se han concatenado sin cesar unos con otros, dando lugar a una ola de cansancio social y de alarma que, a los que no olvidamos así como así la Historia, nos sonaría de haberlo vivido en su día: las crispaciones sociales que antecedieron a la Guerra Civil española. La única diferencia es que ahora no suceden las hambrunas que elevaron demasiado las presiones de entonces. Pero todo lo demás está "en su punto".

Si el objetivo de estos escándalos es soliviantar a la gente, alterar la convivencia por motivos políticos o religiosos, debo reconocer que están teniendo éxito.

Y en mí, la gota que ha colmado el vaso ha sido ésta: inhabilitar a un juez por investigar los crímenes de la pasada dictadura.

No es el personaje en sí. El juez Garzón puede tener sus más y sus menos, sus ambiciones y debilidades, pero lo que nadie puede negarle es el poner el dedo en la llaga y remover las cosas para que toda la porquería que supura ahí dentro durante mucho tiempo salga a la luz y de una manera u otra, revienten de una puñetera vez. Nadie antes que él se ha atrevido.

El resto de mi despotrique sigue en los comentarios que dejé hace unos días en el blog "El Periscopio", de doña Rosa Mª Artal, en su entrada "¡Qué vergüenza!", y que copio y pego a continuación.

sábado, 15 de mayo de 2010

APOYO AL Sr. JUEZ BALTASAR GARZÓN.

Desde este humilde rincón, declaro mi apoyo incondicional y sin reservas al Sr. Baltasar Garzón, con todas las consecuencias que presumiblemente habrán en el futuro hacia mi persona (persecuciones, censuras, manipulaciones, aislamientos, etc.) si todo sigue por este camino, que ya recorrieron nuestros padres y nuestros abuelos.

Como es lógico suponer, este apoyo se puede quedar en un gesto hueco y cojo si lo hago desde el anonimato virtual, que he intentado mantener desde hace años, al empezar mi actual andadura por internet. Dicho anonimato se puede violar fácilmente con búsquedas especializadas, comparaciones en bases de datos, estilos de escribir, etc.

Nuestros padres y abuelos no tenían esta ventaja, así que sufrieron lo suyo por ello.

Estoy dispuesto a ir un paso más allá. Tengo lista la entrada con mi identidad privada a punto para publicarse: nombre y apellidos, dirección, código postal y un par de fotos mías... Quisiera no obstante saber qué opina la gente que se suele pasar por aquí, antes de dar este paso, tanto en público como en privado, por favor.

domingo, 9 de mayo de 2010

Para Leer Despacio: Chicles virtuales.

Se suele decir que somos lo que comemos. Yo afirmo que, en internet, somos lo que leemos y escribimos.

Dime de qué careces, y desde mi ignorancia más absoluta, te diré qué necesitas. Otra cosa es que lo consigas.

El hombre es el único animal que tropieza dos veces o más con la misma piedra. Y hablo por experiencia. Me gustaría pensar que la mujer no hace lo mismo.

A veces intuyo que, en cuestión de sentimientos, los niños dan siempre en el clavo. Si se les expusieran los hechos, se les dejara jugar a su aire durante el tiempo que necesiten y se escucharan finalmente sus conclusiones, nos sorprenderíamos de su precocidad.

Las pesadillas son deseos reales que nuestro subsconsciente emite para obligarnos a reaccionar y hacer frente a lo que las provoca de forma racional.

Hubo una época en que los grandes dragones surcaron los cielos con sus alas escamosas, escupiendo fuego por las fauces, luchando, cazando y comunicándose ferozmente entre sí, y viviendo en una sociedad jerárquica, siendo los dominantes unos hermosos y formidables ejemplares. Pero se extinguieron, y sus restos hoy son pasto de los paleontólogos, quienes se empeñan en denominarlos dinosaurios, torpones, feos, simples y primarios.

Si se piensa en algo, aunque no se haga realidad, es que existe. Por lo tanto, la fantasía existe.

Es tentador denominar "alma" a algo de lo que no se tienen pruebas físicas y palpables de su existencia. Vale, pues. ¿Qué tal si denominamos "alma" a las casi infinitas y complejísimas reacciones químicas que tienen lugar en nuestro cerebro, apoyado o limitado por el resto de nuestro cuerpo?

Si se razona poéticamente, hay tres objetos que puede que siempre estén en las metáforas-base: un lapicero, una goma de borrar y un candado.

Un cepillo de dientes debería bastar para limpiarnos la boca cada vez que la empleamos mal. Pero demasiadas veces, el daño ocasionado no se va en la vida, e incluso nos sobrevive.

martes, 4 de mayo de 2010

Un soplo oscuro de vida.

Entre los muchos blogs que sigo, está el de Chatarrera Nórdica, una madrileña de armas tomar muy "echá p'alante" que no se corta un pelo al contar sus cosas. Su estilo es avasallador, chispeante ("aquello no eran manos, eran puertas batientes de saloon") y muy descarado y provocativo.

Tanto, que en su blog apenas hay comentarios. Supongo que la gente se cohíbe ante su imponente presencia virtual. Los hay quienes la tacharán de prepotente y sobrada. Y sin embargo ahí sigue, al pie del cañón. Tendrá sus épocas altas y bajas, como todos. Pero de ella aprendí a mantenerme así con esto de los blogs, guiándome únicamente por mis deseos e instintos, y no dejarme influir por el nivel de participación de la gente.

En su día esto fue lo primero que me llamó la atención, además de que escribía bien y con soltura. Luego, conforme pasaban los días e iba leyendo, esa curiosidad fue sustituida por una mezcla de sorpresa y morbo cada vez más consistente, al leer e interiorizar las cosas que contaba. Debí caer en la cuenta de que alguien que derrocha semejante vitalidad por los cuatro costados no se limitaría a los sentimientos primaverales y la alegría por deshojar margaritas. Me pilló un poco a contrapié al constatarlo, y reaccioné de una forma un tanto primeriza e ingenua, llevándome un palo (comedido, eso sí) por ello...

No. Lo suyo es intenso, oscuro y censurable a ojos de mucha gente: dómina por vocación. Pero aún así, tiene el cerebro suficiente como para no entrar en detalles. Si tiene que mencionar algo, lo nombra y basta, sin regodearse mucho.

No participo mucho en comentar sus entradas. Y si lo hago, mejor que sea breve, conciso y humilde. Porque si me salto una cualquiera de estas normas, aunque sea un poquito, me llevo un zurriagazo. Más doloroso si me tomo confianzas que no me han sido otorgadas... La condición de novato, con su crédito de paciencia por ignorancia, sólo dura tres o cuatro participaciones.

Porque así es ella: fustiga y machaca, pero también transmite vida, mucha vida.

 

chatarrera

sábado, 1 de mayo de 2010

Préstame sólo cuatro minutos de tu tiempo, preciosa...

... para bailar pegadito a tí esta canción, "When the smoke is going down", de los Scorpions.

Seguramente notarás que algo físico crece entre nosotros durante estos minutos, pero te pido que por favor no le des importancia... Si te disgusta, puedes retirarte, o bien puedes hacer como que no lo notas... Y si te gusta, o no te sientes incómoda, y deseas continuar, me haces una señal convenida, por ejemplo, levantar una manita tuya a mi nuca, y rebuscar ahí con los dedos... No hace falta que digas nada... Entonces buscaré tus labios despacito... antes de que el humo baje...