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viernes, 25 de marzo de 2016

Respuesta a "Yo sí leí 'Mein kampf'", de Arturo Pérez-Reverte.

A continuación copio/pego mi respuesta a una entrada que ha escrito A. Pérez-Reverte en su blog, un análisis más de los infinitos que pululan por ahí sobre la figura e influencias de Adolf Hitler.

Hola, don Arturo:

Empiezo por el final. Dudo mucho que los alemanes de entonces hubieran cambiado su voto aún habiendo leído ese libro, porque las circunstancias mandaban (revanchismo tras derrota de PGM y humillante tratado de Versalles, ruina, paro, hambre, etc.), y esto es algo que se suele olvidar a la hora de buscar culpables individuales del mayor desastre de la historia humana.

Tampoco hay que olvidar que ese hombre, por sí mismo, no hubiera conseguido gran cosa de no ser por los que le auparon, financiando generosamente su partido. De estos tampoco se habla nada, no aparecen en ningún listado asociado a él ni a su partido, porque entonces ya sí sería como para darse de cabezazos contra la pared. Conglomerados empresariales alemanes, británicos, franceses y estadounidenses, que temían la influencia cada vez más relevante del comunismo soviético, cometiendo el grave error de identificarlos con la izquierda europea occidental (alemana, francesa, italiana y española) que fluía por sí misma como reacción lógica contra las crisis sociales que sufrían todos esos países (miseria, hambre, trabajos duros y precarios, corrupción, desidia burocrática y política... vaya, ¿de qué me suena todo esto ahora...?). Así que de tanto que alimentaron al monstruo para aplastar y contener todo eso (el partido y por ende, el líder y todos sus siniestros seguidores ocupando puestos clave), que creció y se volvió contra ellos (vaya, ¿de qué me suena esto también? la misma idea que han llevado a cabo durante estos últimos años en oriente medio).

Así que ya está bien de hiperdemonizar a una figura histórica con nombre, apellido, padre, madre, cara y bigote. Ese hombre, igual que los demás tiranos sanguinarios del siglo pasado, no habría estado allí sin el apoyo de los cientos o miles de personas que conformaron la base de la nefasta pirámide que los auparon a la cima. Si cada vez que se los menciona también se mencionaran quiénes los auparon, nombres de empresas solventes, figuras financieras como Ford o Rotschild, organizaciones sin control como la CIA (en el caso de Pol Pot), etc., creo que otro gallo nos cantaría.

Y sobre el libro en cuestión, bueno... estar encerrado en prisión da tiempo para hacer este tipo de cosas. A unos les da por leer, a otros por trabajar la madera o pintar, a otros por trapichear, a otros por escribir cualquier cosa que se les pase por la cabeza. Es lo que tiene estar entre cuatro paredes todo el día, que se agarra con uñas y dientes a lo que les llena y creen que es el motivo central de su existencia.

viernes, 5 de febrero de 2016

Ella está ahí por ti, ¿sabes?


Está a tu lado por ti. Así que demuéstrale lo que significa. Podía haber elegido a cualquier otro, podía haber elegido estar sola, como cada vez más gente sobre la faz de la tierra. Pero no. Te ha elegido a ti, y quiere estar contigo. Sus brazos quieren abarcarte, sus manos quieren palparte, sus ojos quieren llenarse de ti, sus oídos no desean perderse una onza de tu voz, su mente está muy pendiente de ti. Así que trátala como se merece, como lo que es, como una reina, tu reina. Puede que la semana que viene, el mes siguiente, o dentro de un año sea la reina de otro. Pero en este momento está contigo, está por ti, así que no eches a perder la ocasión. Vulgo, no la cagues.

¿Por qué? Porque ha percibido algo en ti que ha despertado un eco más profundo de lo que estaba dispuesta a admitir. Porque ha tenido un pálpito sobre ti, porque algo tuyo le ha llamado la atención, un gesto, una mirada esquiva, un rubor, un tembleque o un tic, o la suma de todo eso, que ha decidido arriesgarse a permanecer contigo para ver hasta dónde podía llegar y conocerte mejor mientras tanto, ver si estaba equivocada y si valía la pena abrirse a ti.

Porque tal y como está el mundo, quizá ni ella misma se lo esperaba esa misma mañana, ante el espejo. Recién salida de la ducha, el pelo húmedo, la cara todavía con trazas de sueño pese al contraste vivificador del agua corriendo sobre su piel, no se imaginaría que diez, doce horas más tarde su atención estaría copada por un imprevisto encuentro, por una posibilidad de conocer a alguien que le ha roto los esquemas.

Quizá no seas consciente de la oportunidad que te presenta el destino. Tú, que cada pocos días te dejas llevar por incontenibles vapores en hermosa silueta de mujer, como tantos y tantos hombres a tu alrededor, puede que consideres este encuentro fortuito como algo normal y cotidiano. Pero no lo es.

Quizá te niegues a abrirte del todo, por una comprensible reacción al abandono, a retornar a la soledad y querer volver a estos momentos, pero es ley de vida. Lo que cuenta es aquí y ahora, el futuro se escribirá solo. Trátala en esos momentos como si estuviera a tu lado el resto de tu vida. Y probablemente así sea, porque dependiendo de cómo te comportes ahora, dejará un recuerdo indeleble en tu fuero interno.

Así que ten cuidado. Avanza siempre con pies de plomo. Da tú el primer paso si es preciso, pero respeta su espacio, su iniciativa, su posible negación, tanto en ese momento como en el siguiente. Y ni se te ocurra por asomo tomarte la más mínima confianza en vuestra intimidad, a menos que sea para bien, para sorprenderla, para agradarla. Puede que en tu fuero interno alardees de tratar con muchas mujeres, que sabes lo que necesitan, sus puntos sensibles, sus señales... pero no te engañes: cada mujer es distinta, y pese a que según tu experiencia puedan coincidir, se guían por algo que tienen muy dentro, que guardan muy celosamente, y que no revelan así como así.

¿Si ella se deja mirar? Mírala siempre a los ojos. ¿Se deja abrazar? Manos a su espalda sin bajar de la cintura. ¿Coge tu mano y la posa en su cadera? Acaríciala despacio, sin brusquedades ni presiones. ¿Te guía hacia los tirantes de su ropa interior? Aflójala o quítasela con mimo y respeto, poco a poco. ¿Que ella se abandona en tus brazos, pidiendo más? Tú no. Nunca te abandones. Permanece atento a sus señales. No temas preguntar. Provócale una carcajada si es necesario, pero ten muy presentes tus objetivos. Y tus objetivos son los suyos, los que hacen que ella confíe plenamente en ti en esos momentos tan intensos. También ten presentes tus señales: ¿que sabes que en breve te vas a lanzar como caballo desbocado? Soooo, caballo. No es una yegua. Será igual de bella y briosa, pero muérdete el labio antes de soltarte las riendas. ¿Te hace daño con sus pellizcos, arañazos, mordiscos, manotazos o puntapiés? Aguanta. Por lo que más quieras, aguanta. Que un hombre pierda el control está muy bien para las películas, los libros o relatos, pero la realidad es que el hombre debe mantener la cabeza fría hasta el final porque lo más seguro es que le hagas daño y se eche atrás o se vaya de tu lado...

...

...

...

...

Bien. Si has llegado hasta aquí, si has conseguido cristalizar todo cuanto te he transmitido en una bella y sugerente estampa, y estás listo para ir un paso más allá, detente, respira hondo, coge esa... esa burbuja de cristal con las dos manos...

... y, como diría el profesor rebelde de El club de los poetas muertos, rómpela. Estréllala contra el suelo. Sin miedo, sin reparos. Álzala sobre tu cabeza y lánzala contra el suelo, que se deshaga en mil pedazos, y que el chasquido se convierta en música. Luego da media vuelta y vete. Mejor esto que sufrir lo que puede venir a continuación.

Posible denuncia por acoso, por tocamientos, por violación. Basta una llamada telefónica por su parte. Como poco, noche en el calabozo. Seguramente te echará de tu casa, se quedará con tu coche, una pensión a tu costa y parte de tus ahorros. Sin comerlo ni beberlo, tú, un buen hombre, ahorrador, sufridor, trabajador, sacrificado, honrado, te has visto de la noche a la mañana reducido a un número de acusados por violencia sexual.

Pues a eso es a lo que nos ha conducido la ley de violencia de género. A tratarnos a todos los hombres como potenciales violadores. Sin distinción, por igual. La inmensa mayoría no somos culpables, pero sí nos han convertido en víctimas. A todos. Y como todas las víctimas que están a tiempo, huye.

¿Que deseas estar con esa mujer más que nada en el mundo? ¿que estás seguro de que ella no te quiere ningún mal, que te ha manifestado su deseo de estar contigo? Adelante, pues. Pero bajo tu entera responsabilidad. Echa un vistazo a tu futuro a corto y medio plazo si ella decide ir por ahí una vez has caído en su posible trampa.

Puede que dicha ley no sea tal, que sólo sean rumores, exageraciones, reacciones manipuladas de colectivos que están en contra de dicha ley. Pero creo que bastará una búsqueda por internet para ponerte en guardia, como mínimo.

Puede que tú no seas un maltratador. Si no lo eres, entonces tranquilo. Retírate igualmente, respira hondo otra vez, conciencia en calma, desahógate en solitario y piensa en los hombres que como tú tampoco son maltratadores pero sí han caído víctimas de brujas que abusan de ese poder nefasto que les ha dado esa ley... Si todos los hombres hiciéramos piña y nos retiráramos en momentos clave, ya veríamos en qué quedaría la cosa. Aunque dada nuestra fama, lo galopante de nuestras hormonas, la posición social que da estar en buena compañía y exhibirla, lo fácilmente manipulables que somos en ese sentido, lo veo imposible.

Pero si lo eres, si eres un maltratador, si te gusta tener dominadas a las mujeres ("la mujer en casa y con la pata quebrá")... entonces léete esto. Es antiguo, pero mantiene toda su fuerza.

domingo, 17 de febrero de 2013

Nota social.

Hace poco escribí un email a todos mis familiares y amigos con los que tengo trato habitual.

Hola.

Aquí mando el enlace del vídeo de la magistral intervención de esta señora que, con los ovarios bien puestos, ha puesto en su lugar al Congreso.

https://www.youtube.com/watch?v=p0iS3fL42g0

Por favor, miradlo por completo y divulgadlo. Dura casi 3/4 de hora, pero no tiene desperdicio. Engancha desde el principio, desgrana palabras valientes y realistas, y no se achanta ante nadie, diciendo las cosas por su nombre.

Quizás incomode un poco su abuso de coletillas, producto de su nerviosismo y su falta de costumbre al ceñirse al lenguaje oficial que usan en esos sitios, pero eso en el fondo es un aliciente para comprobar la importancia de lo que comunica, ya que a ella le importan poco las formas, e intenta atenerse constantemente a lo que dice, y subraya lo mucho que se tiene que callar por no perderlas y por aprovechar el tiempo de la comparecencia al máximo.

Una cosa más: a veces, sobre todo después de la primera media hora, la reproducción del vídeo se para en seco y sale un aviso de Youtube diciendo que ese vídeo no está disponible. No hagáis caso: dad a "retroceder" en el navegador y ejecutad otra vez la visión del vídeo, adelantando el cursor hasta el momento de ese error de Youtube, y vedlo y escuchadlo por completo. Si tras el final, estáis interesados en ver cómo siguió esa sesión, o cómo comenzó, podéis acudir a los "vídeos relacionados" que aparecen en la columna de la derecha.

Lo del error de Youtube lo digo porque tengo que verlo cada día para infundirme algo de esperanza. Esperanza por la justicia, por que impere la cordura, el sentido común y la solidaridad. Tengo que verlo cada día a modo de oración matutina-desayuno mental, para infundirme de la facilidad de la palabra hablada, de tener claro cuanto se quiere decir, que tanto echo de menos en mi vida.

Sé que el email es un medio muy depauperado entre vosotros, que estáis por el What's app, por los textos breves e inmediatos, y por que os lo den todo masticado, al instante y sin necesidad de pensar. Pero... quiero haceros partícipe de una reflexión: como bien deja entrever esta señora, se está acercando un estallido social. Y yo personalmente estaré en primera fila por la cuenta que me trae. Así que actuad conforme a vuestras aletargadas conciencias y ateneos a ellas. Yo lo haré con la mía, caiga quien caiga.

Un saludo.

Sólo añadir una conclusión: en todas mis anteriores entradas, he mantenido un tono y una postura más o menos conciliadoras, tolerantes, lejos de radicalismos y de visceralidades. Pero con las últimas palabras, dejo entrever que eso ya no es así. Y es cierto: nos están radicalizando. A mí se me ha agotado la paciencia, y me falta esto ( ) para echarme a la calle y empezar a dar patadas a los coches blindados oficiales en que suelen ir los banqueros, políticos, directivos de empresas y demás morralla dirigente, y al diablo con las consecuencias.

P.D.: Actualización: buscando entre vídeos relacionados, he encontrado éste que deseo incluir aquí.

https://www.youtube.com/watch?v=2S0AV-AHfww

Que es la respuesta de esta señora a las diferentes intervenciones posteriores a la suya por parte de los presentes, y que viene a añadir más detalles a esta tragedia social.

viernes, 4 de febrero de 2011

Soy un peón.

Peon

No un rey, ni un alfil, ni una torre, ni un caballo.

Soy un peón.

Sacrificable, con poquísimo margen de maniobra, individualidad disminuida (nuestra fuerza reside en el número) y movimientos muy limitados.

Por tanto, no tengo amenaza a mi disposición de largo alcance, como el alfil. No tengo la potencia directa y blindada de la torre. No tengo la agilidad saltadora ni imprevisible del caballo. Ni por supuesto la movilidad y peligro de la reina, ni el privilegio de la constante defensa del rey, cuya vulnerabilidad es clave en toda la partida.

Soy un peón.

Mis matemáticas son sencillas. Ocupo una casilla, y sólo tengo alcance para la siguiente, o bien protección y amenaza para las laterales siguientes. Puedo ocupar una casilla clave, pero entonces mi fuerza reside en ser un obstáculo para el contrario, y una pieza prescindible y de poco valor para el propio bando. Nada más.

Soy un peón.

Y en la vida, también me reconozco un peón.

Mis limitaciones de conocimientos, de formación, de oportunidades, de influencias… son evidentes. Como a un peón de ajedrez, cuando es mi turno de sacrificio, no hay apenas trauma para los de mi alrededor. La partida continúa sin mí, pese a que en mi fuero interno me gustaría que no fuera así. Que mi salida de la partida signifique que, para mi bando, es la perdición irremediable. Pero no. La partida sigue.

Fuera del tablero, me reúno con otras piezas sacrificadas, y espero a la siguiente partida, que no sé si sucederá, con lo que estamos todas momificadas.

Pero… si en alguna partida llego a la meta, me convierto automáticamente en reina. O en torre, o en alfil. Y a eso es a lo que aspiran todos los peones. El problema es que esas milagrosas conversiones son una lotería. Y al que le toque, que le vaya bien. Pero a los que caigan en el camino, se quedan fuera, depauperados, abandonados, disminuidos. Que dicho sea de paso, son la inmensa mayoría, por inmutable estadística.

Todos los peones deberíamos ser los reyes en nuestras casillas. Porque no tenemos más a nuestra disposición.

Pero cuando miro alrededor para tomar fuerzas, y veo que el rey es un cobarde que huye de su propia sombra, la reina una bella ligerísima de cascos que se arrima al ganador sin el menor pudor, los alfiles unos fanáticos de sus propios colores en diagonal, los caballos saltando hacia donde menos molestias les provoquen, y las torres haciendo negocios miserables con sus prebendas y privilegios, entonces yo, el peón, me quedo sin guía, sin motivo de ser ni de luchar ni de avanzar.

Enfrente tengo a otro peón del bando contrario en la misma situación, que paradójicamente nos bloquearíamos el camino si estamos en casillas vecinas. sin poder decirnos ni mú, frente a frente, hasta que uno de los dos volemos por los aires. Probablemente me aliaría con él de buena gana. Pero si pudiera llevar a cabo esa alianza ya no seríamos peones, y además saltarían por los aires todas las reglas en las que se basan las ganancias y privilegios de los demás potentados, tanto de uno como de otro bando… ganancias y privilegios basados en parte en el sacrificio masivo y constante de los peones.

Pero soy un peón, y a pesar de nuestra masiva existencia, de nuestro gran número, muchos de esos peones no quieren pensar en sí mismos como peones, porque sería humillante e inaceptable. Y ahí es donde reside mi debilidad. Y las altas figuras lo saben, y lo fomentan, y se aprovechan de ello.



lunes, 15 de noviembre de 2010

Una llamada a la moderación social y política.

Hace poco, recibí esta circular de un hermano mío fraile de una orden religiosa:

¡Hola!

El vicepresidente Rubalcaba ha expulsado a los monjes benedictinos y a los parroquianos del templo del Valle de los Caídos. Un paso más del Gobierno hacia el cierre definitivo de este complejo monumental y litúrgico, patrimonio de todos los españoles y no del Gobierno socialista.

Desde el pasado 3 de noviembre, monjes y parroquianos tienen que celebrar Misa a la intemperie, en un pinar a las afueras del recinto del Valle de Los Caídos, bajo el frio de la Sierra madrileña.

Yo acabo de firmar una petición al presidente del Gobierno exigiéndole que restablezca el derecho a asistir a Misa en el Valle de Los Caídos. Por favor, únete a mí en el siguiente enlace:

http://www.hazteoir.org/firma/34094-firma-100-000-mensajes-monjes-valle-caidos-y-libertad-religiosa-en-espana

Sólo te costará 1 minuto.

¡Gracias!

Y ésta fue mi respuesta:

viernes, 23 de julio de 2010

Participaciones extrablogueras: "La terapia del shock".

A continuación incluyo un comentario mío escrito recientemente en el blog "El periscopio", de doña Rosa Mª Artal, donde su entrada citada, "La terapia de shock", ha despertado un especial eco en mí, y me ha inspirado lo suficiente como para responderle en un tono de desesperación y queja... casi renuncia personal a mi sitio en la sociedad y lugar que me correspondería, por lo podrida y descompuesta que está aquélla.

El asunto que trata ahí no deja de ser vital por repetitivo. Pero lo que sí es cierto es que cada vez me cuesta más participar. Tengo que reunir fuerzas y motivos para exponer mi punto de vista, más o menos el mismo, pero de forma distinta, enfocándolo desde diferentes sitios, expresándolo a través de metáforas varias... Acaba convirtiéndose en un tópico, y se va cuarteando en mí. Pues lo que sí he notado es que antes me aprestaba a proponer soluciones, o al menos, mi disposición a ponerme bajo la batuta de alguien especialmente capacitado para poner orden, pero ahora ni eso. He de reconocer que dicha disposición era un tanto ingenua: ¿cómo sabré quién está capacitado? ¿cómo estaré seguro de que una persona es honesta, inteligente y sabia, para unirme a su proyecto desde la base, de forma anónima, sin ninguna otra pretensión por mi parte...?

En esta ocasión, doña Rosa ha usado la metáfora de una terapia a base de repetidas torturas eléctricas que aplicaban hace décadas, al cabo de los cuales la víctima, si sobrevivía, acababa apagada, temerosa, sin ganas y sin fuerzas para vivir.

lunes, 19 de julio de 2010

Real guerra de Vietnam.

Durante la elaboración de mi pasada entrada, el análisis personal de "Apocalypse Now", he recopilado abundante información aquí y allá, todas ellas más o menos impactantes, pero destinadas única y exclusivamente a contribuir en profundidad y fundamento todo cuanto afirmaba. Pero voy a hacer una excepción.

Así pues, creo que en la filmación de dicha película se dejaron "esto":




No lo voy a "destripar" (nunca mejor dicho) ni analizar. El que quiera verlo y sacar conclusiones, que lo vea. Lo he encontrado en Youtube, en la siguiente dirección:


pero como creo que va a ser censurado, lo he descargado y lo he incluído íntegro aquí, en formato *.ftv, en mi blog.

domingo, 4 de abril de 2010

Participaciones extrablogueras: Contra la trata de mujeres.

Rebuscando por ahí, encontré un texto mío que, a raíz de esta entrada en mi antiguo blog, he creído conveniente rescatar para dar mayor énfasis a mi opinión sobre una de las peores lacras sociales de todos los tiempos.

Dicho texto lo escribí para la presentación de un blog mexicano que, como tantísimos proyectos en la red y en otros ámbitos, se ha quedado en nada. Tristemente, pues lo que se denuncia ahí es muy grave. Y además en un país como México, donde esto adquiere dimensiones de escándalo, pero al ser pasto del tópico del "tercer mundo", no tiene apenas eco en la sociedad.

Me lo tomé como un reto e invertí energía y tiempo en él, y además el tema en sí es suficiente motivo como para destacarlo aquí, sin importarme en absoluto contravenir la regla no escrita del bloguero de "no repetir textos antiguos".

domingo, 21 de marzo de 2010

Trabajo o mantenimiento.

Tal y como está planteado el mundo laboral existen básicamente dos tipos de trabajo: aquél que da réditos todos los meses y aquél que da réditos al terminar la obra.

Entre los primeros están las empresas de servicios básicos: electricidad, agua, medicinas, seguros, alimentación, telecomunicaciones (aunque éste último es cuestionable), etc... y que se debe aceptar por narices para sobrevivir o vivir con dignidad. Por ello, no hay más remedio que apechar con dichos gastos. Por tanto su rendimiento está asegurado todos los meses. La única variable es quizás la competencia, con una diferencia de precios que realmente no es tal, sino ganas de marear la perdiz.

Y entre los segundos, están todos los demás: construcción, diseño, creación, generación, montaje... Trabajos que necesitan nutrirse constantemente de proyectos y negocios para salir adelante. Esta estructura es su mayor debilidad. Pues llegará un momento en que, o bien ya no queden materias primas, o bien ya no se necesiten más productos, o bien se cubran todos los frentes disponibles sin haber lugar para más.

La conclusión es lógica: todas las empresas o negocios que se emprendan en la segunda clase, tenderán inevitablemente hacia la primera clase. Para ello se usarán las más variadas estrategias. La más común es la publicidad. Generar necesidad permanente de un producto, de tal manera que el negocio esté asegurado el máximo tiempo posible. Otra modalidad es el "mantenimiento", con todas sus sesudas variantes, estudios, técnicas, etc.

Creo que aquí es donde ha metido la zarpa la SGAE. Montárselo de tal manera que, se produzca o no, periódicamente se generen "beneficios" por algo que simplemente ya está "ahí". Como cobrar alquileres, y encima, de algo que no necesita "mantenimiento", como un tendido de electricidad, o una instalación de fontanería...

Yo soy electricista, y según el montaje de la SGAE, debería cobrar todos los meses de las instalaciones que voy realizando, por su "uso y disfrute" ajeno. A pesar de que me han pagado por ello, habría que definir dicho "uso y disfrute" posterior por parte del usuario final. Cuantas más instalaciones eléctricas realice, más sumará el montante mensual. Simplemente porque he diseñado la instalación, he pasado el cable por los tubos, he conectado y todo funciona. Los albañiles lo mismo: de cada casa que construyan, cobrar una cantidad al mes. Idem con los fontaneros, y tantos otros gremios.

Ya que nuestro trabajo es de fin de obra. Se puede argumentar que llegará un momento en que ya estará todo hecho, que no harán falta más electricistas, albañiles, mecánicos, etc., salvo los mencionados "de mantenimiento". (Y todos sabemos que dicha labor es, a veces, "motivada" por los propios operarios, provocando averías con las que justificar sus puestos de trabajo. Tengo la experiencia suficiente como para afirmar que los que están de "mantenimiento" son eso, unos "mantenidos". Enchufados, favoritos, amiguitos, familiares... y encima, en su mayoría, vagos y perfectos inútiles).

Pero noo, por Dios. Todos se echarían las manos a la cabeza. La cantidad de gente que viviría así sería tremenda. Las facturas serían de órdago. Los gastos se multiplicarían. Los bancos y las empresas no darían abasto...

Sin embargo, es algo perfectamente lógico: un pringado como yo, que ha pasado con esfuerzo cientos y cientos de metros de cable de 100, 150, 200 pares telefónicos, de 8, 16, 32, 64 o 256 fibras ópticas, los ha conectado, comprobado y garantizado, proporcionando así soporte a un montón de "negocios virtuales" de los de traje y corbata, con sueldos mucho mayores que el mío, ¿porqué debería sufrir en mis carnes el fantasma de la degradación social, en forma de paro, disminución de sueldo, pérdida de poder adquisitivo, etc.? Cuando ha sido gracias a mi labor que todos esos "vampiros sociales de altos vuelos" están donde están... es decir, sobre mí, para caer yo antes que ellos.

Y como yo, un albañil que ha construido la sede desde la que trabajan, un mecánico que ha montado el coche por el que se mueven, un peón que ha recogido la fruta de la que se alimentan...

¿Porqué debería sufrir el pobre albañil que ha levantado y lucido la pared del local donde se va a instalar la sucursal bancaria a la que va a acudir luego para pedir una hipoteca, se la concederán (si se la conceden) con condiciones leoninas y si no levanta suficientes paredes después donde sea, le van a dar una patada en el culo? ¿porqué ese albañil se puede quedar mendigando en la puerta del local mientras los tipos trajeados entran y salen con maletines llenos de dinero? Así me siento yo cada vez que entro en el futuro despacho de un alto ejecutivo a conectar las tomas de corriente, de antena, de teléfono... y en mis esporádicos días más oscuros y llenos de rencor y mala baba pienso: "ojalá le dé un calambrazo algún día, maldita sea".

domingo, 14 de febrero de 2010

¿"Una, grande y libre"?

No soy de derechas. Considero el conservadurismo, junto con todas sus filiales (neocon, catolicismo, regionalismos o nacionalismos locales, ultracon, liberalismo, capitalismo y demás ramificaciones) como algo retrógrado, egoísta, hipócrita, haciendo con la mano pública lo que deshace con la otra a escondidas, guardando las apariencias. La sociedad al servicio del dinero, de las ganancias, el "dejad hacer, dejad pasar, que el mundo gira por sí solo" (sobre el eje del dinero), los negocios, las ideas e iniciativas, sean cuales fueren, sobre todo si son buenas, siempre al servicio de lo privado, de quien se lo pueda permitir y para beneficio de unos pocos. En cualquier sociedad occidental es la peor opción que puede tener a la hora de ejercer como guía. No invertir si no se tienen ganancias posteriores, a un plazo determinado. Servicios públicos privatizados: ya se ha visto que funcionan sólo si hay ganancias de por medio. Sanidad, educación, incluso seguridad. Si por los potentados fuera, incluso existiría una judicatura, autogobierno, servicios religiosos, ejército, policía, limpieza y demás servicios sociales privados, que sólo disfrutarian ellos, por supuesto. Lógicamente, para encontrar mano de obra y cubrir los puestos que generarían dichos servicios, habría que recurrir al pueblo llano, a los comunes, pero siempre con una selección brutal y basada en resultados y eficacia. Ya que lo que pagan supuestamente lo vale. Lo único en que se diferencian las mencionadas ramificaciones son el grado de tolerancia y moderación, se llamen como se llamen, para con los que no piensan como ellos o persiguen otros objetivos.

Eso sí: cuando hay crisis, se recurre a lo social, al dinero público. Pero mientras se generan ganancias, éstas se reparten entre quienes han invertido. Y ya se ha visto que las crisis las originan en su mayor parte los que propician dichas ganancias, con montajes financieros en negocios con el mínimo control público, sin niguna previsión, y después, cuando todo cae como un castillo de naipes, es el sálvese quien pueda.

Dejando sentado lo anterior, sí echo en falta una idea en particular, que la derecha española ha hecho suya con todo descaro y sin pudor alguno durante cuarenta años, haciendo que quienes compartan a posteriori esa idea pero también están en contra del resto de sus postulados, sea tachado inmediatamente como de derechas radical. La idea de una entidad social o comunitaria con la que identificarse, el patriotismo.

¿Fueron los rusos patriotas durante la Segunda Guerra Mundial, esencia del comunismo? Polémicas fuera, la respuesta no ofrece lugar a dudas, tanto desde dentro como desde fuera, pese a la propaganda y la contrapropaganda.

¿Fueron los españoles patriotas durante el franquismo? La respuesta tampoco debería dejar lugar a dudas.

En ambas cuestiones, de signos políticos adversos, subyace la idea hermosa de un país, una madre patria, una entidad comunitaria en nombre de la cual se soportan los más indecibles sufrimientos, sacrificios y esfuerzos para acometer empresas y proyectos casi sobrehumanos. La pertenencia a algo por haber nacido ahí y haberse criado en su seno, echando raíces en forma de sentimientos emotivos por ello cuando llega el momento de participar e integrarse en la maquinaria impalpable que hace que funcione y mejorarlo para las generaciones futuras. Algo de lo que sentirse orgulloso, por lo que pensar cómo mejorar, cómo esforzarse, aún a costa de sufrir un poco...

Desgraciadamente, la historia ha demostrado que esta idea, las enormes energías destinadas a ella, da frutos muy polémicos. Para empezar, se cae con mucha facilidad en el exclusivismo, en la segregación excluyente, a menudo violenta e impuesta contra la voluntad de las llamadas "minorías". Se usa como justificación de fanatismos varios. Para seguir, dichos frutos son cosechados y pervertidos por los dirigentes de formas más o menos provocativas, además de prestarse a manipulaciones y subterfugios de lo más censurables, independientemente de sus signos políticos. Por otra parte, el daño producido por su mal uso no es inmediato: generaciones venideras que ven esa manipulación tan descarada y tergiversada hacen que se vuelvan escépticas y blindadas a los efectos de dicho eco aglutinador.

Sin embargo, hoy por hoy, es lo único que, en mi opinión, serviría como contrapeso a la corrupción. Que sea algo sincero que emane del mismo individuo, ocupe la posicion que ocupe, para hacer las cosas bien, como deben hacerse, para beneficiar a aquellos a quienes se sirve o con quienes colabora, sin ánimos exclusivistas o partidistas.

Dicho sentimiento se manifiesta hoy en día en forma de nacionalismos regionales, clubes de fútbol o sociedades deportivas, y en el ámbito laboral, la empresa. Incluso se puede incluir aquí la pertencia a clanes, pueblos o familias numerosas...

Pero hay algo que el país o la patria dispone que ninguna entidad anteriormente mencionada posee: la historia. Casi tres mil años de invasiones, guerras, revoluciones, reacciones, mezclas, descubrimientos, hazañas, fuerzas y debilidades, fracasos... todos documentados. La historia de España.

Y es esto lo que quiero defender aquí. Quiero defender que ser español es conocer porqué lo soy, y enorgullecerme de ello. Quiero expresar mi malestar cada vez que alguien pisotea ese sentimiento. Quiero que, si alquien en quien confío plenamente para que me lidere, a mí y a los de mi alrededor, me pide que me tire por un barranco y me justifica dicha orden desde la razón, la dialéctica, el respeto y mi libertad de elección, y se me presente la oportunidad de hacerlo, pues me tiro por el barranco. Quiero que los sacrificios que han sufrido los que han venido antes que yo para estar donde estoy sirvan de ejemplo vivo en mí, sirviendo yo a mi vez de ejemplo para generaciones venideras. Y quiero que dicho ejemplo sea anónimo, humilde y sin pretensión alguna.

Tener la sensación de pertenecer a un grupo de personas honradas y trabajadoras, que nos embarcamos en una empresa y arrimamos el hombro, sin ingenuidades ni demagogias, con fuertes y justas defensas contra el aprovechamiento ilícito de unos pocos desde dentro, las épocas de vacas flacas y las previsibles embestidas de otras comunidades vecinas cuyos intereses machacarían injustamente las nuestras.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Extremismos sociales basados en el trabajo.

Hoy en día, por desgracia, está de moda denominar a los extremistas (de forma o de fondo) fascistas, comunistas, nazis, neonazis, anarquistas...

Todos ellos tienen algo en común: intolerancia, predominio de la fuerza bruta sobre la razón, apego sin fisuras ni condiciones a una ideología, y sensación de pertenencia a un movimiento social con cuyos postulados se siente identificado.

Sin embargo, hoy, mientras realizaba una labor casera de gran tradición, típica de estas fechas (cascar almendras), he dejado que mis ideas fluyeran libres, sin ninguna guía.

Así que, relacionando ambos hechos, se me ha ocurrido una reflexión que quiero dejar aquí anotada. Por partes.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Respuesta a "La grandeza nacional".

A continuación expongo mi comentario en la entrada "La grandeza nacional" del blog de dña Rosa María Artal "El Periscopio".

jueves, 3 de diciembre de 2009

U. E. C. (Una Entrada Cualquiera).

Tuvimos un Siglo de las Letras, que nos dio a Cervantes y Quevedo, entre otros. Y éste es el Siglo de las Siglas: reducir los nombres a sus iniciales, y usar la nueva composición como una palabra más, con sus plurales y su género, aunque dichos nombres sean en lenguas extranjeras, sobre todo inglés. Un paso más en la evolución del lenguaje.

Así que declaro inaugurado en este blog (intentando no caerme de inflado y superfluo) la etiqueta "U.E.C.": "una entrada cualquiera", en la que escribiré cualquier chorrada-reflexión-pensamiento-pataleo que considere oportuna (es decir, porque me da la gana).

Bien. Toco la noticia que corre por todo internet hispano y no hispano (insólito, ¿verdad...?, pero cierto) sobre esa idiotez de que el gobierno español puede cerrar blogs, sites, webs, etc., sin previo mandamiento judicial...

Vamos a ver. Reflexiones:

1.- La polvareda que ha levantado es enorme. No hay blog o sitio web que no se considere importante, que no haya incluído un "Manifiesto" contra esto. Eso ya me levanta sospechas: ¿es más importante esta ley que otros problemas más serios, como el paro, la lamentable política de exteriores de España, la corrupción de los poderes y representantes, etc., etc., etc.? ¡Que es una ley, y no creo que pase de una mera declaración de intenciones, o un intento, o un tanteo...! ¡Que se puede revocar y convertirse en papel mojado, o caerse por sí mismo...! Es importante reaccionar, sí, pero lo que más me cabrea es que asuntos más graves no levanten igual revuelo.

2.-¿A quién beneficia realmente esto? La $GA€ tiene los días contados, por sus tremendas meteduras de pata, su estructura de pseudo-mafia, su gran impopularidad... ¿Al gobierno o partido en el poder, el PSOE? De momento, están copando internet con esto, distrayendo a la atención pública y colapsando una valiosa y enorme herramienta que la gente tiene a su disposición. ¿Al partido en la oposición, el PP? Esos ni se merecen que los nombre, recua de corruptos y mangantes, pero maldita sea la gracia por proporcionarles munición válida.

3.- Habida cuenta de lo anterior, ¿será una especie de "experiencia piloto", que otros países con más solera democrática tienen intención de aplicar, pero que temen "quemarse"? Salvando las distancias, y mirándolo sin pasiones, ya ocurrió anteriormente algo parecido con la Guerra Civil: pocos meses después de terminada, empezaba la Segunda Guerra Mundial.

4.- Los poderes fácticos (petroleras, telecomunicaciones, construcción, eléctricas, bancos...) no hacen nada porque sí. Si han propiciado esto, es porque han contado con esta reacción, a ver qué cae, y saben muy bien qué caerá (o quiénes).

Por la reflexión 4.-, se ve que soy partidario de la "teoría de la conspiración". Y tal vez sea así, tal vez sea una consecuencia de mi tendencia a "intentar ver" qué demonios hay detrás de cada cosa, sea cual sea, y no quedarme satisfecho nunca... temiéndome siempre lo peor (y muchas veces se cumple, para mi desgracia...)

viernes, 20 de noviembre de 2009

Respuesta a "¿Qué será del caso Gürtel?".

Y empiezo este blog inaugurando la etiqueta "Participaciones extrablogueras" incluyendo un comentario a una entrada de "El Periscopio", de dña. Rosa María Artal, una periodista prejubilada de TVE que en su día me llamó la atención. He participado con muchos comentarios, con más o menos acierto, de acuerdo o en desacuerdo, pero siempre desde el respeto y la cortesía, como debería ser. De todas mis participaciones pasadas destaco el siguiente texto, en el que puse mucho énfasis y me impliqué mucho en su redacción, quizá demasiado.

Entrada:

http://rosamariaartal.wordpress.com/2009/10/08/%c2%bfque-sera-del-caso-gurtel/